Día de viento, frío y lluvia.... o como dice mi madre: "Hace día de gachasmigas"
Es un plato contundente, para este tipo de días y suele ir acompañado de panceta, chorizos y/o morcillas.
La elaboración es muy sencilla y sólo requiere de nuestra parte un poco de atención.
Para hacerlas necesitamos:
- Una patata mediana
- 2 ó 3 dientes de ajo, o un par de ajos tiernos
- 1 vaso de harina
- 2 vasos de agua
- Sal
- Aceite de oliva
Comenzamos pelando y cortando la patata en rodajitas pequeñas, como para tortilla. Las freimos en abundante aceite sin dejar que se tuesten. Cuando están cerca de estar terminadas les añadiremos los ajos para que se doren. Particularmente prefiero hacerlas con ajos tiernos.
Mientras en un bol habremos desleido la harina y la sal en el agua.
Las patatas ya hechas las sacamos de la sartén y las reservamos. Retiramos el aceite pero dejamos un poco (mas o menos el equivalente a unas 4 ó 5 cucharadas). A fuego medio volvemos a poner en la sartén las patatas y los ajos junto con la harina desleída en el agua y removemos de forma continua mientras se cuaja. Una vez cuajado lo cocinamos un poco mas para que la harina se cocine bien, hasta obtener una especie de masa que se despegará fácilmente de la sartén
Esta masa ya cocinada está bastante buena, pero todavía nos queda un paso mas, haremos la torta de gachasmigas. En una sartén del tamaño deseado pondremos la masa extendida y la doraremos por un lado y daremos la vuelta para tostarla por el otro. Con la masa que hemos obtenido podemos optar por hacer una torta mas gruesa o un par mas finas.
Una vez tostada por ambos lados.... ¡A comer!
Nota: La patata es opcional, no en todas las casas es costumbre ponerla. Como todo va en gustos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario